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Conceptos básicos orgánicos 6 min de lectura

Cómo hacer compost en casa sin patio: guía pensada para apartamentos

Échale un vistazo al bote de basura de tu cocina. Restos de café, cáscaras de cebolla, las puntas de las zanahorias, esa bolsa de espinacas que se puso babosa. Según la EPA, los restos de comida y de jardín juntos suman más del 30% de lo que tiran los estadounidenses.

Casi todo eso podría estar alimentando a tus plantas.

El compost es de lo mejor que hay como abono orgánico, y es gratis. La buena noticia es que no necesitas un patio ni una gran caja de madera para hacerlo. Hay muchísima gente que hace compost en un estudio. Todo se reduce, más que nada, a elegir el método que encaje con tu espacio.

Una pequeña compostera con restos de comida y una plántula creciendo en compost terminado
Entran restos de cocina, sale un abono orgánico riquísimo.

Por qué el compost importa en las plantas de maceta

El sustrato no se mantiene rico para siempre. Cada vez que riegas, un poquito de nutrientes se va por el fondo de la maceta. Al cabo de unos meses, tus hierbas prácticamente están creciendo en una esponja vacía.

El compost le devuelve esa vida. Alimenta a las plantas de forma lenta y suave, ayuda a que la tierra retenga agua sin encharcarse y aporta microbios beneficiosos. Para quien cultiva de forma orgánica, sustituye a la mayoría de los fertilizantes embotellados.

Elige el método que encaje con tu espacio

No hay una única forma correcta. Estas son las cuatro opciones que de verdad funcionan en espacios pequeños:

MétodoIdeal paraEspacio¿Admite carne y lácteos?
Juntar y entregarCero esfuerzo, cero desordenUn recipiente en la encimeraDepende del programa
VermicomposteraApartamentos, abono constanteDebajo del fregadero o en un clósetNo
Cubo de bokashiCocinas pequeñas, todo tipo de restosUn cubo de 5 galonesSí
Compostera pequeña o giratoria al aire libreBalcones y patiosUn rincón afueraNo

Juntar y entregar. Ten un recipiente con tapa en la encimera (o en el congelador, que acaba del todo con los olores) y llévalo a un punto de entrega de la ciudad, a un huerto comunitario o a un mercado de agricultores. Busca el nombre de tu ciudad junto con “food scrap drop off” (punto de entrega de restos de comida). No haces el compost tú, pero muchos programas te dejan llevarte a casa un poco de compost terminado.

Vermicompostera (vermicompostaje). Las lombrices rojas se comen tus restos y los convierten en humus de lombriz, uno de los mejores abonos que puedes conseguir. Suena raro, pero una vermicompostera sana no huele, y las lombrices no se escapan. Es nuestra opción favorita para apartamentos, así que más abajo te la explicamos paso a paso.

Bokashi. Un cubo hermético en el que vas poniendo capas de restos con un salvado especial que los fermenta. Admite carne, lácteos y comida cocinada, cosa que las vermicomposteras no pueden. La pega es que el resultado todavía no es compost terminado. Lo entierras unas semanas en una maceta con tierra o en una jardinera para que acabe de descomponerse.

Compostera pequeña o giratoria al aire libre. Si tienes balcón o patio, una compostera giratoria pequeña funciona como una pila de compost normal. Dale vueltas cada pocos días y se descompone más rápido.

Una aclaración rápida sobre los “composteros” eléctricos de encimera: secan y trituran tus restos hasta dejarlos como un material que se desmorona. Son prácticos para reducir la basura, pero lo que sale no es compost de verdad, así que mézclalo con tierra y déjalo reposar unas semanas antes de usarlo para alimentar tus plantas.

Qué se echa: verdes y marrones

Todo sistema de compost necesita dos tipos de material:

  • Verdes (húmedos, ricos en nitrógeno): restos de frutas y verduras, posos de café, hojas de té, recortes frescos de plantas.
  • Marrones (secos, ricos en carbono): cartón triturado, hueveras de cartón, papel de periódico sin brillo, hojas secas.

Una buena regla para las composteras es echar más o menos dos o tres puñados de marrones por cada puñado de verdes. La mayoría de los problemas de olores y moscas vienen de tener demasiados verdes y pocos marrones.

Deja fuera la carne, el pescado, los lácteos, la comida aceitosa o grasosa, los desechos de mascotas y el papel satinado o brillante. (El bokashi es la excepción en cuanto a comida.) En los sistemas pequeños de interior, no te pases tampoco con las cáscaras de cítricos ni con la cebolla, porque a las lombrices no les encantan.

Cómo empezar una vermicompostera, paso a paso

  1. Consigue dos contenedores de plástico apilables de unos 10 a 14 galones cada uno. Hazle unos cuantos agujeritos al fondo de uno de ellos y algunos agujeros de ventilación cerca de la parte de arriba. El segundo contenedor va debajo para recoger cualquier líquido.
  2. Pon la cama. Llena el contenedor de arriba hasta más o menos la mitad con cartón o periódico triturado, humedecido hasta que se sienta como una esponja escurrida. Echa un puñado de sustrato.
  3. Añade las lombrices. Lo que quieres son lombrices rojas californianas (Eisenia fetida), no lombrices de tierra del jardín. Con alrededor de una libra tienes un buen comienzo. Las encuentras en internet o en muchos viveros y tiendas de carnada.
  4. Aliméntalas poco a poco. Empieza con una o dos tazas de restos picados a la semana. Entierra la comida bajo la cama en lugar de dejarla encima. Los restos picados se descomponen mucho más rápido.
  5. Mantenla húmeda y a oscuras. Guarda la compostera en un lugar que esté entre unos 55 y 77°F (13 y 25°C), como debajo del fregadero o en un clóset.
  6. Cosecha. Al cabo de tres a seis meses, el fondo estará oscuro y se desmoronará al tocarlo. Empuja todo hacia un lado, pon cama nueva y comida en el otro, y en un par de semanas las lombrices se mudarán. Entonces saca el humus terminado.

Cómo resolver los problemas más comunes

  • Huele mal: está demasiado mojada o tiene demasiada comida. Añade cartón seco triturado y no la alimentes durante una semana.
  • Mosquitas de la fruta: entierra la comida más hondo y pon encima una hoja de periódico o cartón húmedo. Congelar los restos antes de echarlos también ayuda.
  • Las lombrices intentan escaparse: la compostera está demasiado mojada o demasiado ácida. Añade marrones y echa menos cítricos.
  • No se descompone nada: la compostera está demasiado seca o los trozos son muy grandes. Rocíala con agua y pica los restos más pequeños.

Cómo usar el compost en tus macetas

  • Al plantar: mezcla más o menos una parte de compost con tres o cuatro partes de sustrato.
  • Como capa de refuerzo: cada par de meses, esparce una capa fina, de media pulgada (1 cm) más o menos, sobre la tierra de tus hierbas y verduras.
  • Como abono líquido rápido: deja en remojo un puñado de compost o de humus de lombriz en agua toda la noche y luego riega tus plantas con esa agua. Las hojas pálidas y amarillentas muchas veces son señal de que la planta tiene hambre. Aquí te contamos cómo saber por qué se ponen amarillas las hojas.

Empieza con una compostera

No tienes que cambiarlo todo de golpe. Pon un recipiente en tu encimera esta semana y empieza a guardar restos. Ya sea que los entregues o se los des a las lombrices, tirarás menos y tendrás mejor alimento para tus plantas.

¿También estás empezando con las plantas? Echa un vistazo a qué sembrar este mes.

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Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer compost en un apartamento?

Sí. Una vermicompostera (compostera de lombrices) o un cubo de bokashi caben debajo del fregadero o en un clóset y no huelen si se manejan bien. Si no quieres hacer el compost tú mismo, muchas ciudades y mercados de agricultores recogen restos de comida gratis.

¿El compost en un apartamento huele mal?

Una compostera sana huele a tierra húmeda. Un mal olor casi siempre significa que está demasiado mojada o que le echaste mucha comida de golpe. Añade materiales secos (los «marrones»), como cartón triturado, y aliméntala un poco menos.

¿Cuánto tiempo tarda en hacerse el compost?

Una vermicompostera suele darte compost listo para usar en unos tres a seis meses. El bokashi fermenta los restos en unas dos semanas, pero ese material luego tiene que reposar en tierra unas semanas más antes de que las plantas lo puedan aprovechar.

¿Qué nunca se debe echar en una compostera?

En una vermicompostera o una compostera normal, deja fuera la carne, el pescado, los lácteos, la comida grasosa, los desechos de mascotas y el papel satinado. El bokashi es el único método que admite carne y lácteos.

¿Cómo uso el compost en plantas de maceta?

Al plantar, mezcla más o menos una parte de compost con tres o cuatro partes de sustrato, o esparce una capa fina de media pulgada por encima de la tierra cada par de meses.