Cada otoño, las banquetas se llenan de hojas y las orillas de la calle se llenan de bolsas de hojas esperando a que se las lleven.
Pero fíjate en esto: esas hojas son de lo mejor en material orgánico gratis que vas a encontrar. Los árboles pasan todo el año subiendo nutrientes desde lo más hondo de la tierra, y las hojas guardan buena parte de ellos. Cuando se descomponen, todo eso vuelve a la tierra.
No necesitas un patio grande para aprovecharlas. Un par de bolsas es más que suficiente para un huerto en el balcón o en el patio.
Primero, tritúralas
Las hojas enteras tienden a apelmazarse en una capa empapada que el agua no logra atravesar. Las hojas trituradas dejan pasar el agua y el aire, y se descomponen mucho más rápido.
No necesitas equipo especial:
- Si tienes podadora de césped, pásala un par de veces sobre un montón de hojas.
- O mete las hojas secas en un bote grande o una bolsa y pícalas con una desbrozadora de hilo o con tijeras de jardín.
- Para cantidades pequeñas, desmenuza las hojas secas con las manos. Se deshacen fácilmente cuando están crujientes.
1. Úsalas como acolchado
Una capa de hojas trituradas sobre la tierra conserva la humedad, protege las raíces del frío y va alimentando la tierra poco a poco a medida que se descompone.
- Para las macetas que vas a dejar afuera durante el invierno (como menta, cebollín, tomillo o ajo), extiende una capa de unas 1 a 2 pulgadas (2.5 a 5 cm) de grosor.
- Para los arriates del jardín, ponla un poco más gruesa, de unas 2 a 3 pulgadas (5 a 7.5 cm).
- No pongas hojas pegadas a los tallos. Deja un pequeño espacio alrededor de la base de cada planta para que no se quede húmeda y se pudra.
2. Guárdalas para tu compost
El compost necesita «marrones» (material seco y rico en carbono) para equilibrar los restos húmedos de la cocina. Casi todo el año cuesta conseguir marrones. En otoño, están por todas partes.
Llena unas cuantas bolsas con hojas secas y guárdalas en algún lugar protegido, como una esquina del balcón, el garaje o un clóset. Luego echa un puñado cada vez que añadas restos de comida. Es la forma más fácil de evitar que una compostera huela mal y se ponga aguada. Si todavía no haces compost, aquí te contamos cómo hacer compost en casa sin patio.
3. Haz mantillo de hojas
El mantillo de hojas no es más que hojas que se dejan descomponer solas. No parece gran cosa, pero es un material oscuro y suelto que retiene el agua de maravilla y hace que el sustrato quede más ligero y más rico.
Además, es el proyecto de jardinería que menos esfuerzo pide:
- Llena una bolsa de basura grande o un bote con hojas trituradas.
- Mójalas hasta que se sientan como una esponja húmeda.
- Hazle unos cuantos agujeros a la bolsa para que entre aire, átala sin apretar y guárdala en algún rincón donde no estorbe.
- Revísala cada uno o dos meses y échale agua si se secó.
Las hojas trituradas suelen convertirse en mantillo de hojas en unos 6 a 12 meses. Para el próximo otoño, tendrás un mejorador de suelo gratis. Mézclalo con el sustrato en una proporción aproximada de una parte de mantillo de hojas por tres o cuatro partes de sustrato.
4. Protege las macetas del frío del invierno
Las macetas que se quedan afuera se congelan mucho más rápido que la tierra del suelo, porque el frío les entra por todos lados. Si vas a pasar el invierno con hierbas resistentes al aire libre, junta las macetas contra una pared y rellena alrededor y entre ellas con hojas secas. Funciona como una cobija calientita para las raíces.
Hojas que es mejor evitar
La mayoría de las hojas sirven. Unas pocas conviene evitarlas o usarlas con cuidado:
- Nogal negro: contiene un compuesto natural (juglona) que puede frenar el crecimiento de muchas verduras. Mantenlo lejos de todo lo que vayas a usar para cultivar comida.
- Hojas de árboles enfermos, por ejemplo las que tienen muchas manchas o moho.
- Hojas de orillas de carretera o de céspedes que puedan haberse rociado con químicos.
- Las hojas gruesas y cerosas, como las de magnolia y acebo, sirven, pero tardan muchísimo en descomponerse.
Las hojas de roble también están perfectamente bien. Solo son más duras, así que tritúralas bien.
¿No tienes árboles? Consigue hojas gratis
Incluso en un apartamento, en esta época del año es fácil encontrar hojas:
- Pregúntale a algún vecino con jardín. A la mayoría le da gusto regalarte una o dos bolsas.
- Recógelas en las áreas verdes de tu edificio (pregunta primero).
- Averigua si tu ciudad recoge hojas y regala compost o acolchado hecho con ellas. Muchos pueblos y ciudades lo hacen.
Empieza este fin de semana
Junta dos bolsas de hojas secas. Usa una como acolchado para tus macetas de afuera y guarda la otra para tu compost o para una bolsa de mantillo de hojas. Es gratis, es orgánico y tus plantas te lo agradecerán la próxima primavera.
¿Estás planeando lo que vas a sembrar en otoño? Aquí tienes qué sembrar en octubre y cómo meter tus hierbas en casa para el invierno.
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